Y S. que insistía: Que le falta un poco de luz... que tiene que ser más cálido... que ese no es el color que habíamos elegido... ¿no sigue siendo muy frío?....
Y yo: Y... no sé, que se yo, no dijimos naranja?
Y S.: Ah! pero esto no es naranja...!
Y yo, que por más que lo intentaba no lograba distinguir más de dos o tres variaciones del naranja, aprendí a manejar la paleta CMYK a partir de los numeritos del Corel sin ni siquiera mirar que daban....
Laburar haciendo programación multimedia con mi amiga pintora tuvo sus consecuencias. Por un lado puso de manifiesto que, en lo que a mí respecta, es preferible que use los colores como adjetivos y listo. Por otro lado demostró lo testaruda que es S. porque años después sigue intentando sensibilizarme frente al color. Y esta vez lo logró.
Vieron la pintura de la foto?, no es linda?. ¡Gracias S.!
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jueves, 29 de noviembre de 2007
lunes, 23 de abril de 2007
Uno de cada: J.
Durante años todo comentario del tipo "... estabamos fumando y entonces...." devenía en un reclamo de J. "Dale, boludos, pasenme uno... así pruebo". J. era más conservador de lo que es ahora ¡y eso es mucho! y además no da para propagar vicios, así que fue ignorado durante mucho, mucho tiempo.
Pero, finalmente (y no hace tanto), era la noche.
Una cena horrible. Caigo con ese flaco que me volvia loca y al que no podía pescarle la onda (¿habré podido alguna vez?). G. se había dejado convencer por J., entonces, no había alcohol y, la verdad, no sabíamos de que hablar.
Entonces pintó un 25. G. cortó una mitad y quedó la otra. Yo, medio en serio y medio en chiste, dije algo tipo "J. es para vos, regalo de cumple adelantado". Y J.: "Gracias .... ¿marroc?, me encanta el marroc", "Claro", insisto, "no te voy a regalar algo que no te guste". El flaco en cuestión hace algún comentario preventivo "mucho marroc de golpe, si no estás acostumbrado, puede pegar mal, fijate como lo usás", pero J: "no, yo tengo un hígado de fierro".... y se mete el ladrillito en la boca....!!!
Todos pensamos que era chiste. Menos J.
Todavía ahora, en la parte en que nos reímos de todo, se puede escuchar un "te acordás boludo cuando te quisiste comer el faso?. Todavía ahora J. dice: "boludo... pensé que era marroc".
Pero, finalmente (y no hace tanto), era la noche.
Una cena horrible. Caigo con ese flaco que me volvia loca y al que no podía pescarle la onda (¿habré podido alguna vez?). G. se había dejado convencer por J., entonces, no había alcohol y, la verdad, no sabíamos de que hablar.
Entonces pintó un 25. G. cortó una mitad y quedó la otra. Yo, medio en serio y medio en chiste, dije algo tipo "J. es para vos, regalo de cumple adelantado". Y J.: "Gracias .... ¿marroc?, me encanta el marroc", "Claro", insisto, "no te voy a regalar algo que no te guste". El flaco en cuestión hace algún comentario preventivo "mucho marroc de golpe, si no estás acostumbrado, puede pegar mal, fijate como lo usás", pero J: "no, yo tengo un hígado de fierro".... y se mete el ladrillito en la boca....!!!
Todos pensamos que era chiste. Menos J.
Todavía ahora, en la parte en que nos reímos de todo, se puede escuchar un "te acordás boludo cuando te quisiste comer el faso?. Todavía ahora J. dice: "boludo... pensé que era marroc".
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